viernes, 21 de enero de 2011

Ese momento


Odio ese momento en que pienso en las cosas como fueron alguna vez y jamás volverán a ser. Pensar que una relación de cualquier tipo con otra persona tendría que ser de determinada manera, pero teniendo siempre bien presente que nunca van a ser así y tampoco serán lo que ya fueron. Es irritante ese momento, es uno de los peores del día o la semana. Porque me pone a buscar respuestas a preguntas nunca hechas y a sacar conclusiones para caer finalmente en la cuenta de que las cosas son como son porque sí. Y punto.
Sin embargo, me niego rotundamente a aceptar esta afirmación. Todo tiene un motivo. El problema es que a veces lo encuentro y a veces no. Y cuánto más tardo en encontrar ese por qué, más afanosamente lo busco. Odio ese momento porque me recuerda lo estúpido que soy para el mundo en el que vivo, donde muchos prefieren aceptar que las cosas son así y luego se verá a donde va a parar todo.
Pero ese momento me sigue llegando una y otra vez.

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